CORDILLERA, Alianza editorial Mago Editores / Carajo, 2007





Pequeña aproximación, énfasis, intento:

La dictadura militar en Chile cruzó una línea larga pero exacta.
Para muchos duró el tiempo de la niñez y el crecimiento absoluto.

Hubo recesión económica en esos años.

Fue el contexto de la concreción de sí mismo, de la fiesta del arrebato inicial, de la absorción concreta de los discursos privados de la familia y de la disolución de la muerte, los pecados y el miedo.

La cordillera contuvo cada uno de los actos interiores y fue también testigo seco de los peores aspectos de la naturaleza humana.

La cordillera nos cobijo y nos ocultó de nosotros mismos. Sin embargo se parece demasiado al dibujo que un niño haría del paisaje perfecto, del paisaje de sus sueños, del paisaje del futuro.

Luego la democracia llegó como un animal en bruto,
y algunos sentimos algo parecido a un golpe de palmas en los oídos.

Quedamos como oscilantes, desvinculados y ciegos.





SELECCIÓN









OBERTURA


La edad de la insistencia
Se mira en el espejo
& se lo muestra
Unidad: los dos amantes que
se aproximan, se tocan
y se besan




La figura errante en medio del tropel no consigna la muerte
- El agua que corre, la noche escampa, la suerte tuerce -
Un amor delirante llamado deseo surge ahí y ahí se queda, mirándose
Quieto - atolondrado - errante

Huele a perfume de abasto, un olor ciego que se abre y expande en el aire
Como una flor absorta y negra sólo en las puntas
La dimensión del tacto, no más

Frente al espejo la repetición concreta de sí mismo ofendido y manoseado
Hasta que brote - surja - aparezca la mixtura y la condena
Un ser perplejo decorando la niebla con sus estertores

(Monosílabos. La orfandad comunica con el origen, lo pone en contexto con sus arrebatos, lo admite en la hermosura y lo arroja al orden natural de las especies: la perpetuidad vigilada que transita de un punto a otro donde yace la muerte. No hay especulación, no hay trascendencia, no hay lenguaje)

En paralelo consigo mismo. Mirándose.
El espejo empañado.
Se acurruca. Duerme.





CONTRA SI


Desde la bruma hacia la noche
Desde el intenso amanecer de la noche
Él traza, sólo el contorno,
De su pequeña figura en el vacío.

(Dibuja un halo de melancolía
Sobre el intenso amanecer de la noche
Dibuja un halo blanco de melancolía
Sobre el intenso azul del amanecer de la noche)

En la vereda escampa y aprende a fumarse
el aire, inhala y exhala su propia melancolía.

Se besa con el despojo. Con los restos de si mismo.

La manía de besarse. La manía de amarse.





UNA FOGATA PROTEGE DEL FRÍO A LOS PEQUEÑOS PÁJAROS DE LA NOCHE



Él nunca se miró a los ojos, trabajó.
Urdió por debajo el paraíso y troqueló por encima
la estancia de sus hijos

Sin embargo recibió caricias

Sus hijos soñaron junto a él:
una juguera en la cocina,
una radio en el estar




Mi padre salió del barrio, sólo él:
así medimos el tiempo. La partida y el regreso del padre al mismo punto. Un sillón levita y decora.
El padre se ubica en paralelo a los sucesos. Desde allí mira el horizonte, conoce más.
Únicamente él ha visto la ciudad y se comunica con las negras urracas
al otro lado del río.
Él desata avatares. Es mudo, es avispa, escorpión desierto.

El padre determina la urdimbre, abre las manos y ofrece sus asuntos. No hay méritos.
Aprieta los dedos en el sofá, escribe sílabas, almuerza la escasez, predica el arrebato, se suma a las sombras de su basta inflexión por las rodillas.

Sin embargo enciende
una pequeña fogata en la orilla del río. E ilumina la noche.

La noche es naranja.

- Yo nunca pensé que moriría después de comer junto a nosotros en la mesa.





DATE POR AMADO


La pradera ya no está, nunca estuvo.
Erigieron la figura de un ángel caucásico en medio de la plaza.
Tus héroes mendigan el pan de las palomas.
Un nuevo mapa colorea sobre el derrumbe.

Nada es más hermoso, no hay necesidad de más.





UN ANIMAL HA MUERTO


Yace sobre el prado
El mosquerío observa y merodea
Nadie llora en la ciudad




Crucé la línea que limita la comarca
- Una noche ardiente de verano negro -
Y caminé entumido, sobrio, deshuesado
Me di un tiro entre los matorrales
Y volví a aproximarme a la ciudad
Ya sólo
Sin la muerte.





LA BELLA HEGEMONÍA


En cuanto a los hechos: no hay explicación razonable
Aún yazgo aterrado en un rincón de la memoria, no brotan
palabras de amor, brotan signos que caen con un peso indescifrable
sobre la pobreza.
Un niño que llora fonemas en abstracto, eso!

Pero la lluvia
consuela
y alimenta.





Mi madre lanzó un dardo concretamente hacia el infinito
Luego congeló su sonrisa un flash un segundo
Recuerdo que la miré largas horas La vi llorar
Vi que lloraba a mares sobre el rictus congelado de la risa
Ja Ja ella está llorando Y yo que me muero de la pena

Mi madre ese día La memoria imperfecta

(Soy ese niño que corre a esconderse bajo las faldas de su madre.
Esa leche caliente el almíbar de la especie la protección
contra la muerte todo el ademán de pertenecer
La unidad el torrente la concentración la saciedad

Dijo que uno es una curva imperfecta que se aletarga
Al anochecer pero con hegemonía
sobre las cosas Uno se extiende con exacta precisión
y se derrama Uno convive
y se desplaza con sigilo entre los peces)

Ella me consiente.

Mi madre es un hecho abstracto que ahora duerme
la siesta. Supongo que imagina que juego en el jardín
con los insectos de la tarde Pero no pienso en mi
pienso en el aire caliente de la tarde y recuerdo el día en que la vi
llorar a mares sobre el rictus congelado de la risa.






VIRGEN QUE BAILA EN LA VEREDA


El agua de una reina que confluye en sí misma, para adentro
Y acumula el desasosiego entero,
esa hembra
Confirma la marea

Ella expele un olor exacto. Es estrecha, es estrechísima

Yo me hinco frente a ella

para orar:

Finge que me miras la cara triste a ultranza
Que me abrazas y me besas
cualquiera de estas noches.





EL INCREÍBLE ALBATROS SE POSA EN LA NOCHE FRÍA



No hubo hábitos de sobremesa en esa estancia
El niño hizo una mueca “hic” y derramó la sopa en el mantel
Luego ocultó la falta entre la ropa
Y mantuvo el absoluto ajetreo de los días,
Volvió a jugar hasta el castigo,
y fue redimido.

Entonces durmió, ya sin mancha en el corazón.





La fe hermosea el camino, bautiza el páramo, atiende a las bestias, presume.

Me aproximo cabizbajo y la ola rompe. Escucha, todavía suena! Todavía campea! Las rodillas tiemblan.
Allá en el fondo se está quemando un pájaro vacío.

Cristo pendía del altar y protegía la puerta de las horribles intenciones.

Mi madre le oraba el pan con las piernas recogidas.

Entonces sangra.

Veo la sangre correr como aguacero, veo que atesta los rincones vacíos de la casa, veo que anida en la sombra y crea figuras animales sobre el muro.

Mi madre llora.

Llora inflexión, desamparo, castigo.:

Vente a verme, desátame la pasión que entronco, yo estoy por ti para velar tus ojos azules, yo que provengo de la raza miserable, te pido, ábreme la puerta y huye el desconsuelo, abrupto como eres en las noches de tormenta. Protege mi torrente!





LA EDAD ES MÍNIMA Y ATERRA EL DESCONSUELO


Me mareo sumando las horas
Aprendo a afeitarme solo
Las velas iluminan y el silencio decora
Mis amigos juegan fútbol en la vereda
La noche anterior hubo balacera
La radio es el único contexto
Mi madre fuma
No hay pan para la cena
Mañana será lunes otra vez
Usaré insignia y corbata
Comentarán la serie de ayer
El patio será un descampado
Y Habrá decretos insulares en el país